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La asendereada vida de una tic-profesora

13/08/2010

Alejandro Valero nos informa en Apuntes sobre blogs que WordPress.com va a incluir publicidad en sus blogs gratuitos (aunque aquí todavía no ha llegado) y nos da las instrucciones para trasladarnos a Blogger, que de momento sigue siendo gratis sin contrapartidas. Si me decidiese a hacerlo, sería el cuarto traslado de Actimoliner, que empezó en Bitácoras.com (hasta que se hizo imposible acceder a ella porque el servidor estaba permanentemente caído), pasó a Blosit (servicio que desapareció tragándose todo lo que contenía), y finalmente recaló en WordPress.com, que hasta hoy no me dado ningún problema. Aunque ahora un traslado me parece una cosa sumamente sencilla, sobre todo con lo bien que lo explica Alejandro, en aquellos tiempos enterarme de cómo se hacía y comprobar que finalmente todo funcionaba me ponía al borde del infarto.

Pero no son esas únicas mis fatigas. Hace casi cuatro años me embarqué en el proyecto de crear la web de mi centro. Entonces parecía que Joomla era un sistema de gestión de contenidos potente, flexible, fácil de usar, el no va más. Pero resultó que mis compañeros más inexpertos no lo encontraban tan sencillo, así que era yo era prácticamente la única que lo manejaba; y que el hosting barato que buscamos nos daba constantes problemas; y, lo peor de todo, que surgió una nueva versión de Joomla a la que, por cuestiones de seguridad, era conveniente migrar, pero que la migración te descuajaringaba el invento de tal manera que casi había que empezar de cero. Nunca me decidí a hacerlo y terminé abandonando aquel empeño al que tanto tiempo había dedicado creyendo, ingenua de mí, que una vez montada la web bastaría con ocuparse de los contenidos y no de complejas tareas de mantenimiento. Supongo que alguien me preguntará que por qué utilizar Joomla si la Junta de Andalucía nos ofrece una plataforma, Helvia, con un blog, una web y un aula virtual: mi opinión es que, si Joomla es endiablada, Helvia parece diseñada para perderse para siempre en sus laberintos.

Otra desagradable sorpresa, la última por el momento, fue la desaparición de Google Pages. La oferta que hacía Google era interesante por su facilidad de manejo y, sobre todo, porque se podían subir archivos de todo tipo, de forma que durante mucho tiempo las páginas de Google fueron el almacén de mis blogs de aula (estos todos en Blogger); allí guardaba algunos pdf, pero sobre todo, ejercicios de Hot Potatoes y Libros Lim. Aunque Google se ocupó del traslado a Google Sites, aquí ya está mucho más restringido el tipo de archivo que se puede guardar, de forma que me decidí a pedir un espacio web al antiguo Cnice, actual Instituto de Tecnologías Educativas, que es el que estoy utilizando ahora como trastero. La verdad es que nada malo puedo decir de este servicio, me atendieron con rapidez, todo el material está mucho más ordenado, en sus correspondientes carpetas (no como en Googlepages, que era un tótum revolútum) y cuando agoté el espacio me lo aumentaron rápidamente. Este verano me estoy dedicando a recomponer en Google Sites, poco a poco, el sitio que había creado en Google Pages para recopilar todos los materiales de forma más o menos ordenada. Ya tiene un aspecto presentable, lo malo es que funcionará hasta que el capricho de San Google lo permita.

En fin, todas estas desventuras, producto de la inexperiencia y del autoaprendizaje por el método de ensayo-error, hay que tomarlas con humor, porque tengo que reconocer que ha merecido la pena, aunque hay veces que me miro al espejo y me veo cara de Sísifo.

Sobre la educación literaria

09/08/2010

Aunque no pueda decirse de todos los profesores de Literatura, es común encontrar profesores indiferentes a esas clases de poesía y de ficción que optan directamente por aquellos valores que relacionamos con el entretenimiento más sencillo: las letras de canciones populares, los libros del bolsillo que se encuentran en los quioscos, etcétera. […] Y así terminamos por ver que los libros se enseñan (al menos a niveles puramente oficiales) no porque proporcionen placer, esa experiencia de riqueza incomparable que todos pedimos al auténtico arte y que de hecho esperamos del auténtico arte, sino porque, tal como podría recalcar el comité pedagógico de turno, «ilustran los grandes temas de la literatura americana» o «aportan un punto de vista claramente definido, y pueden servir por tanto como vehículo para la consecución de objetivos curriculares tales como (1)demostrar la conciencia adquirida respecto de la intención del autor, (2) leer críticamente y (3) identificar las estructuras organizativas en las lecturas escogidas para respaldar un determinado punto de vista». No podría decir exactamente que semejantes enseñanzas sean perniciosas, pero tratar de este modo las grandes obras de la literatura es como defender la conservación de los delfines, las ballenas, los chimpancés y los gorilas sólo sobre la base del equilibrio ecológico. A todos los niveles, y no sólo en la Enseñanza secundaria (tal como podría hacer pensar el párrafo anterior), las novelas, los relatos y los poemas se enseñan desde hace años no como experiencias que pueden deleitarnos, animarnos y dimensionar nuestra experiencia de la vida, sino como algo que es bueno para nosotros, como la vitamina C. […] Leer ficción o poesía sin tener en cuenta el deleite que puede proporcionar esta actividad –es decir, su interés inmediato– es una actividad que puede mutilar la experiencia misma de la lectura.

Gardner, John

El arte de la ficción

Ediciones y talleres de escritura creativa Fuentetaja (2001), pp. 61-64

Encuentro Personas Libro y Escuela

28/05/2010

El fin de semana pasado tuve la suerte de asistir en las localidades manchegas de La Solana y Argamasilla de Alba un Encuentro de Personas Libro y Escuela impulsado por el CEP de Valdepeñas y, especialmente, por uno de sus asesores, Antonio Rubio. Participaban centros educativos de primaria y secundaria de distintas localidades de la provincia de Ciudad Real—La Solana, Santa Cruz de Mudela, Membrilla, Castellar de Santiago y Manzanares— y, como invitados, los alumnos del IES Alarife Ruiz Florindo de Fuentes de Andalucía (Sevilla) y grupos de Personas Libro de Madrid y de varias localidades andaluzas –Sevilla, Granada, Málaga, Nerja, Paterna del Campo y Córdoba. Lo primero que sorprendía al llegar a La Solana era el desfile de niños y adolescentes que, con un enorme tarjetón al cuello —el carnet en el que aparecían el nombre y el texto de cada uno— se dirigía hacia alguno de los cuatro espacios que se habilitaron como escenarios para la narración, de forma que no tuvimos más que seguirlos para llegar a nuestro destino. El mío era el ágora de la biblioteca, una biblioteca moderna y recién construida que lleva el nombre de Mario Vargas Llosa.

Durante dos horas disfrutamos de un auténtico banquete lingüístico y literario. Lingüístico porque fue un placer escuchar alternativamente el andaluz ceceante de Fuentes de Andalucía y el castellano de La Mancha, salpicados de vez en cuando por otras hablas —la argentina de Marisa, la sevillana, la cordobesa, la granadina— e incluso por otras lenguas, pues además del divertido poema de la norteamericano-malagueña Amy, un alumno de primaria se atrevió con el inglés y Make con el vasco. Literario porque los textos, narrados de memoria, fueron variados en géneros y estilos, y nos hicieron viajar constantemente de la emoción a la risa, del escalofrío a la ternura y de la ingenuidad a la denuncia. A lo largo de la tarde se fueron sucediendo poemas de Neruda, García Lorca, Benedetti, Miguel Hernández, Lope de Vega, Quevedo, Gloria Fuertes; fragmentos de novelas o relatos de Carlos Ruíz Zafón, Concha López Narváez, Stephenie Meyer, Ana Frank, Miguel Delibes, Ángel Olgoso, Ednodio Quintero, Julio Cortánzar, Manuel Rivas; y, como no podía ser menos estando donde estábamos, un capítulo del Quijote narrado por José Luis. Cuando por fin nos interrumpimos no fue porque se nos hubiesen acabado las ganas o el repertorio, sino porque llegó la hora de la foto oficial, en las gradas de la biblioteca, con los doscientos participantes reunidos.

Podría extenderme más, explicar la bondad de un proyecto que reivindica el placer de regalar la palabra, el amor por la literatura y la importancia de la memoria; felicitar como se merecen a Antonio Rubio y al resto de los organizadores; resaltar lo poco frecuente que es hoy en día que personas de distintas edades, niños, adolescentes, jóvenes y adultos participen y disfruten juntos de una actividad; y, por supuesto, animar a los docentes a que se interesen por una idea que creo que puede dar mucho juego pedagógico; pero como la entrada es ya demasiado larga, os dejo una presentación de fotos y un vídeo que, aunque no le hace justicia, recoge una de las intervenciones, para mí,  más emocionantes.

Festival Palabra en el Mundo

18/05/2010

Entre el 20 y el 25 mayo se desarrollará el IV Festival Palabra en el Mundo convocado por la revista Isla Negra, el Proyecto Cultural Sur y el Festival Internacional de Poesía de La Habana. Bajo el lema “La diversidad hace más ancho el mundo”  se sucederán durante los cinco días recitales poéticos, teatros, tertulias y conciertos, en calles, plazas cafeterías, teatros, bibliotecas o centros educativos de ciudades y pueblos de 34 países distintos. En Sevilla, donde el festival se celebra por primera vez,  es la institución literaria Noches del Baratillo quien se ha encargado de organizar un recital poético que se celebrará el viernes 21 de mayo a las 19:30 en el Centro Cívico Las Sirenas. Como recuerdo se han editado ocho postales poéticas, cada una de ellas dedicada a uno de los poetas que participarán en el acto. Estas postales se van a vender al precio de 0,50 € a beneficio de la ONG Médicos sin Fronteras, pero los organizadores ruegan que se les dé la máxima difusión para que las palabras y las imágenes que las acompañan vuelen como pájaros de un lugar a otro. Y aquí están, con las alas de Scribd y WordPress dispuestas a buscar quien las despliegue.

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¿Son los calcetines un tema poético?

01/04/2010

Calzas por encargo

Escribo al calcetín desemparejado
al doblado que no encuentra pareja
al que me calzo para golear al adversario
al que me pongo al revés cuando tengo el corazón helado
al que mi perro defeca cuando se lo come
al verde, al gris, al negro y al roto
al tomate que nunca madura
aquel donde mi abuela escondía
panfletos, reales y botones
al largo, a la media, y al de deporte
al que calienta mi corazón
y destroza el morbo en la cama
para todos aquellos que busco
y no encuentro
en mi armario revuelto.

Nibe (Nieves Peña)

Un calcetín olvidado

Esta casa está llena de poemas:
ayer mismo encontré en la lavadora
un calcetín desolado.
Tenía lágrimas,
los hombros apagados,
un agujero muy grande
y un temblor
en el color morado.

Su pareja estaba muerta
hacía al menos dos lavados
y él se había escondido ahí
entre el tambor y los aros.

Un calcetín sin pareja
es como el azar sin dados,
como un hombre sin perfil,
como caricias sin manos.

Como un poeta que pierde
las palabras
y que intenta renacer
de un calcetín olvidado.

Chus Melchor

Pues parece que sí. He tenido la suerte de conocer a tanto a Nieves como a Chus y estoy convencida de que poemas como estos pueden ayudar a los adolescentes a acercarse a la poesía, tanto para leerla como para animarse a escribirla.

¿Libros de texto? Sí, por favor.

28/03/2010

Con frecuencia los profesores más implicados en el uso de las nuevas tecnologías pregonan la necesaria desaparición del libro de texto. Personalmente no estoy de acuerdo con esa idea y creo que la cuestión fundamental no es libro de texto sí o no, sino de qué tipo de libro de texto hablamos. Actualmente se han extendido los libros de texto que pretenden ser la guía completa de todo el trabajo que se realiza en el aula: organizan las unidades didácticas, aportan todas las actividades, incluyen programaciones… este tipo de material es nefasto porque sirve de excusa al que no quiere planificar sus clases y de corsé a algunos timoratos (yo, como madre, he ido a reuniones donde el docente de turno tenía como máxima preocupación “dar” todas y cada una de las lecciones).

Ahora bien, que me digan a mí que en Internet podemos encontrar artículos de calidad redactados con un lenguaje que nuestros alumnos puedan entender y respondo que muy pocos hay, y que es necesario rebuscar y rebuscar hasta encontrarlos (lo cual lleva infinidad de tiempo) o tienen que ser redactados ex-profeso por el docente, lo cual también es trabajo arduo y que muchas veces se realiza fusilando esos mismos manuales tan denostados. Por otra parte tampoco creo que debamos hacer creer a los alumnos que Internet es la única fuente de consulta, pues la información que contiene es de calidad irregular y, sobre todo, volátil. Los libros siguen estando ahí y creo que deben seguir estando.

¿Qué tipo de libro de texto me gustaría encontrar? Pues, aunque parezca paradójico, libros mucho más tradicionales de los que hay hoy. Libros con contenido, auténtico contenido bien desarrollado y no esas pildorillas de “saber” que aparecen ahora dispersas de unidad en unidad y que no hay quién las entienda porque lo que prima es la brevedad —los autores de libros de texto parecen microrrelatistas, su meta es dar la mayor cantidad de información con las menos palabras posibles—. Textos bien estructurados; con un lenguaje preciso, pero adaptado al de nuestro alumnado; con buenos glosarios pero sin tantos esquemas (cómo van a aprender los alumnos a esquematizar si lo que leen es un puro esquema); con anécdotas, ejemplos y aclaraciones que arropen y den carne a los conceptos que sin ellas no son más que ideas inconexas. Soy de letras y hablo de los libros de texto de Lengua y Literatura y Sociales, pero creo que mi opinión es igualmente válida para los de Matemáticas o Ciencias. Libros que no sean de usar y tirar; que se puedan anotar y subrayar; que ayuden a aprender a esquematizar, a buscar información, a leer comprensivamente; que se conserven en las estanterías no sólo porque se recuerdan con cariño, sino porque tienen una validez más larga que la que les dan los sucesivos cambios de las leyes educativas. Libros redactados con mimo, tiempo y cuidado porque no va a ser necesario, mal que les pese a las editoriales, cambiarlos cada cuatro años. Es cierto que la ciencia avanza con una rapidez vertiginosa, pero ¿resulta necesario llevar los últimos descubrimientos al aula en primaria o secundaria obligatoria? Y en el caso de que sí lo sea, ahí está la habilidad y la formación del profesor para proponer todas las fuentes complementarias que se necesiten.

Recuerdo los magníficos Consultor que publicó Santillana para la EGB, textos extensos, de una calidad extraordinaria. La mayoría de los que tenemos ahora a nuestra disposición no les llegan a la rodilla. Denme buenos libros con este tipo de contenidos y ya me encargaré yo de hacer mi programación, seleccionar otros materiales (prensa, Internet, otros libros de consulta o lectura…), diseñar actividades y ser la protagonista, junto con mis alumnos, de la clase.

Cumpleaños y natalicio

21/02/2010

El 14 de enero pasado Actimoliner cumplió cuatro años a lo largo de los cuales ha ido sufriendo las transformaciones que su autora, blogvelera de pro según el impagable término acuñado por Carlos Cabanillas, le ha ido dando al hilo de sus cambiantes empeños y aficiones. Comenzó siendo una bitácora colectiva, en el que participaron otros profesores y también alumnos del IES María Moliner, para comentar e informar sobre las actividades extraescolares del centro en el tiempo en que me encargaba de coordinarlas; más tarde pasó a ser blog de profesora con entradas que trataban de asuntos más o menos relacionados con la profesión docente en general, con la literatura juvenil o de adultos, con algunas herramientas tic… como edublog que era se agregó al Planeta Educativo, al Directorio de Blogfesores y no sé si a algún otro lugar. No es que tenga muchos lectores, pero sí algunos, y todos ellos (y ellas) muy apreciados por mí. Puedo decir que la experiencia bloguera, tanto en cuanto a lectora como en cuanto a autora de este blog y de los que vinieron después ha cambiado no sólo mi práctica en las aulas sino incluso mi vida en general para mejor, también me ha hecho ganar algunos kilos  y esto se debe a la estupenda gente que he conocido y que no nombro porque inevitablemente me dejaría a alguien en el tintero.

Hace aproximadamente un año y medio Javier Mije, en un taller del que hablé en otro lugar, me inoculó el veneno de la minificción y, como escribir implica desear ser leído, me atreví a publicar aquí algunos relatillos breves. La fiebre  ha ido creciendo y no he podido evitar dejar  huellas en algunas páginas y blogs de minificcionistas empedernidos, algunos de los cuales me han devuelto las visitas e incluso han tenido la amabilidad de incluirme en las listas de blogs a los que siguen. A partir de ese momento me hice consciente de que el carácter camaleónico de esta criatura había llegado demasiado lejos; nunca había prestado demasiada atención a los consejos de los expertos que recomiendan que para ganar lectores un blog debe ceñirse a un solo tema, pues tengo muy claro que escribo por gusto y que no voy a ganar un duro ni voy a ser famosa, pero en cambio me da cierto reparo pensar que una entrada en la que comente mi experiencia con un generador de cómics aparezca anunciada en un blog de minificción o que en Planeta Educativo se enlace una minificcion poco edificante ;). Por todo ello he considerado bastante maduro a Actimoliner como para tener su primer hijo, he utilizado una plantilla preciosa, la he decorado con fragmentos de El jardín de las delicias de El Bosco, lo he bautizado  de momento como Pativanesca, he empezado a crear mi blogroll de sitios de minificción y allí iré colgando, mientras me dure la enfermedad, algunos microrrelatos, minis o historias mínimas, como ustedes tengan a bien llamarlos. De momento está en pañales, espero que me crezca sano y lustroso. Y, por supuesto, están invitados a visitarlo.

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