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Por triplicado

20/12/2008

Imaginemos ¿un, una? docente, X, que es convocado/a para una reunión que se celebrará a las 18,30 de un día cualquiera del mes de noviembre -en horario de tarde, especifica la convocatoria amablemente, por si X no se ha dado cuenta-. En esa reunión recibirá las instrucciones para tutorizar a los profesores/as de su departamento que realizan las prácticas durante el presente curso escolar. Hasta el año pasado esta función era voluntaria y retribuida. X jamás solicitó desarrollarla, tiene otros intereses, pero este año, la enorme cantidad de profesores/as en prácticas y la crisis han coincidido, de forma que la administración nombra a los tutores/as a dedo y no les paga un duro. Como X tiene tres compañeros/as en prácticas, le han correspondido tres tutelados/as.

X trabaja en el extrarradio, pongamos en el extremo nordeste de la ciudad, junto al aeropuerto; por casualidades de la vida la reunión se celebra en el extremo suroeste, al otro lado del río, en hora punta. X, para no llegar tarde, sale una hora antes de su residencia y opta por la bicicleta, su otros dos compañeros (o compañeras) de tutoría forzosa, a los que llamaremos Y y Z, utilizan uno su vehículo particular y otro, que no lo posee, un taxi.

Al llegar a la reunión X, Y y Z reciben, convenientemente redactada, el acta de la misma, que habrán de firmar para demostrar fehacientemente su presencia, absolutamente indispensable, en ella. Por supuesto, nada de lo que ellos/as pudieran decir durante la misma constará en un acta escrita de antemano, pero tampoco tendrán la oportunidad de decir mucho, pues media hora después, los tutelados/as han sido convocados, en el mismo lugar, para recibir la misma información, por tanto no queda mucho tiempo para las opiniones.

La persona que tiene la misión de inspeccionar su centro toma la palabra para dar las referidas instrucciones apoyándose en un moderno pogüerpoin que, gentilmente, va leyendo para que X, Y, Z y el resto de los asistentes no tengan que molestarse en hacerlo. Se ha elegido una plantilla relajante, un motivo de hojas de otoño en tonos pastel que a X le resulta familiar, tal vez haya servido de marco a uno de esos acaramelados textos que de vez en cuando recibe en su correo electrónico.

La reunión termina puntualmente y, tras un breve encuentro con los nerviosos/as practicantes, que esperan su turno, X, Y y Z comparten el vehículo de Y, que les acerca al centro de la ciudad, desde donde X y Z regresarán a sus hogares, de la forma que más conveniente les resulte, tres horas después de haberlo abandonado. Nadie les ha preguntado cuánto les ha costado el desplazamiento, pues nadie piensa pagarles el viaje, pero como lo que X ha gastado han sido calorías y eso no le viene mal, no le preocupa demasiado.

Al día siguiente X abre su correo electrónico y encuentra dos mensajes, uno de la persona que dirige su centro y otro de la persona que lo inspecciona. Ambos contienen la instructiva presentación que ayer le fue leída, por si X tiene tiene la capacidad de hacerlo por sí mismo (o misma). En este mundo cambiante, en el que el vertiginoso uso de las tecnologías nos sobrepasa, X se siente confortada (o confortado) por el recuerdo atávico de una expresión que lo/la acompañó en sus visitas a las ventanillas durante muchos años: Por triplicado (aunque esta vez, en dirección inversa).

7 comentarios leave one →
  1. 21/12/2008 01:24

    Con mucho menos que esto, Kafka hubiese ganado el Planeta…
    Siempre nos queda esta huelga a la japonesa que son los blogs.
    (Tómate unos mazapanes y a tanto incompetente que le den… alfajores)

  2. 21/12/2008 08:48

    Antonio, de eso nada: me encantan los alfajores. Mejor que les den hojaldrinas. ^_^

    Esta Junta nuestra, de nuestros pecados y de Andalucía es capaz de hacer las tonterías más gordas y algunas cosas interesantes (la versión móvil de Séneca, programa para la gestión de los centros docentes, por ejemplo).

    Elisa, me reitero: que pases unas felices fiestas y que el 2009 cumpla todas tus expectativas (o al menos la mayoría).

    Un beso.

  3. 21/12/2008 11:29

    Querida Elisa:
    Un auténtico placer, leer tu “relato”, si no fuera porque la trama nos recuerda, más de lo que quisiéramos, la triste realidad de algunas administraciones educativas. Y qué me dices de la que está cayendo en la Comunidad Valenciana… ¡Esto parece España!
    Un beso, feliz Navidad y próspero año nuevo.

  4. 22/12/2008 20:24

    Cierto, los Andaluces os quejáis por vicio; para desesperación, cachondeo y desorden, Valencia. Te aseguro que lo que sabéis por los periódicos es sólo la punta del iceberg. ¡Aquí os quería ver yo!
    Salud y paciencia.

  5. 23/12/2008 12:14

    Feliz navidad y feliz año de libros, Elisa.
    Feliz navidad y feliz año de libros, Elisa.
    Feliz navidad y feliz año de libros, Elisa.

    [Por triplicado, como debe ser]

  6. 23/12/2008 13:24

    Gracias a todos por las felicitaciones que correspondo con alegría.
    Juan Pedro,este mapa autonómico nuestro ha creado tantas situaciones distintas y desiguales que ni siquiera sabemos unos de otros, la división de los trabajadores hace la fuerza… de los que tienen el poder.

  7. Macarena Espinosa permalink
    28/12/2008 00:01

    Elisa, qué bueno.

    Todavía le estoy dando gracias a mi director por haberme librado de tres tutorandas.

    Besos, Ramoni

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